ARANGO, Gonzalo. Última página. Antioquia, Editorial universidad de Antioquia, 2000.
Por: Horrorva
Muy seguramente esta sería la Última página que él querría leer si hoy estuviera vivo, pues conmemorar un movimiento fundado hace 50 años es un anacronismo intelectual tan común y desastroso, que él, excéntrico irremediable y artista creador sin descanso, no hubiese tolerado. Por lo tanto, para no hablar tan sólo de una palabra, por demás vieja, (‘‘Nadaísmo’’), hablemos, mejor, de un hombre, Gonzaloarango, y de uno de sus libros, Última página.
Para no llover sobre mojado, diré que en Gonzaloarango se daba una simbiosis de actitudes y aptitudes que no se puede calificar: pese a las consecuencias, se envolvía en la vida nocturna: confiesa en su diario, regresando a casa en plena madrugada, que se arrepiente de la juerga de la noche anterior. En el día, iba sin ninguna predisposición al encuentro con el mundo y con las personas: con mucha susceptibilidad, en sus escritos manifiesta pánico y admiración por los lugares que recorre: Chocó, Bogotá, Medellín, Cali, entre otras ciudades, son blanco de su mirada escudriñadora e inspiración de su mano poética. Por otra parte, como lector, uno siente una descarga de cariño y sabiduría en las cartas que el escritor dirigía a sus camaradas nadaístas: Jotamario, Eduardo Escobar y demás barbudos.
Poeta consecuente con su espíritu y también con sus necesidades materiales, se entregaba a la escritura de sus novelas y a su labor como periodista, a través de la cual conseguía con qué vivir y desarrollaba sus preocupaciones sociales, espirituales y culturales. En Última página se reúnen más de 60 artículos suyos, realizados entre 1965 y 1969, en los cuales puede descubrirse, por ejemplo, la influencia que tuvo de artistas tanto extranjeros –Lawrence, Evtushenko y Malraux-, como colombianos –Camilo Torres, Fernando Botero, Fernando González y Gabriel García Márquez, por quien, desde 1968, estaba dispuesto a apostar sus restos como escritor-. En ellos también se comprueba el afamado ateísmo por el cual se ganó no pocas críticas y cortapisas. Fácil de leer y fascinante de comprender, éste libro ofrece un paseo por la vida artística del escritor antioqueño, por sus conocimientos y por sus ideas.
No se sabe, pero si no hubiera muerto cómo, cuándo y dónde murió, quizás hoy el profeta Gonzaloarango ya hubiera creado otros 3 movimientos mejores que el Nadaísmo, alegando contra éste último haber sido fundando por él mismo: ‘‘No rijas tu vida por credos que te fabrican unos canallas que no creen en nada’’ (1). Lo que es seguro es que, tras 50 años del nacimiento del Nadaísmo, Gonzalo no hubiera festejado su perduración en el tiempo, sino la confirmación de su sospecha: la sociedad colombiana es tan pobre que sólo piensa en conseguir y acumular dinero, razón por la cual los habitantes de este país del sagrado corazón sienten un odio tenaz contra cualquier propuesta artístico-espiritual que se salga de los límites de la ortodoxia monetaria. Así que, en vez de rememorar el Nadaísmo, rememoremos la contradicción, la injusticia y la estupidez social a la que el Nadaísmo se oponía y digamos, como el mismo Gonzaloarango diría en esta época Neo Post Modernista: ¡Sublévate!, incluso contra los que se esfuerzan por mantener este ismo con vida.
Notas al pie
1. ARANGO, Gonzalo. ‘‘El rebelde y la nada’’. En: Última página. Antioquia, Editorial universidad de Antioquia, 2000. P. 77.
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