viernes, 13 de marzo de 2009



Por: Montag

El día jueves 12 de marzo del año en curso (2009) murió asesinado un ex-estudiante de la U. de Antioquia dentro de las instalaciones de la misma como consecuencia de 6 disparos.

Es alarmante que se presente este asesinato en momentos en que se discutía sobre las recientes amenazas elevadas por grupos paramilitares a la comunidad académica de dicha institución. Que sea precisamente esta muerte la que se presenta cuando la policía insiste en ubicar un CAI dentro del campus universitario y que por estas mismas fechas se hayan incrementado los robos, razón esta que hace validatoria la propuesta de la implementación del CAI.

Sospechoso es a todos luces que, por ejemplo, alguien propongo que se necesita un escudo antimisiles cuando nunca ha impactado o ha sido lanzado uno y que de un momento a otro se desate una lluvia de estos que justifique su construcción.

En determinado momento Estanislao Zuleta sostuvo que si la filosofía no se conformaba con un lugar en la división del trabajo debía saberse combatida y declararse combativa. Hoy podríamos considerar esto mismo con relación a la academia, ahora atacada, manipulada y aplastada por aquello de la Universidad - Empresa - Estado. Porque no es olvidando, ni obviando el actuar de los señores de la guerra, sus relaciones con esferas del poder amplias, y la manera cínica e inhumana con que proceden como se debe constituir la universidad. Sino, precisamente, es la de pensando y ejerciendo acción para expulsar dichos actores, cerrrar filas de manera radical en contra de manifestaciones como las ocurridas en la Udea. Pero esto no se va a lograr ni reduciendo carreras a 4 años ni con que rectores mediocres con sus respectivos complices lleven a cabo acciones que penetran directamente en el corazón de la academia.

EL RECHAZO A TAL ACTO INFAME DEBE SER UNÁNIME Y HECHOS COMO ESTOS NO PUEDEN SEGUIR SIENDO OBVIADOS POR LA COMUNIDAD QUE CONTINÚA SUMIDA, VIVIENDO TODO TIPO DE TRAGEDIAS COMO SI EFECTIVAMENTE FUKUYAMA HUBIERA TENIDO RAZÓN AL SOSTENER QUE LA HISTORIA HABÍA LLEGADO A SU FIN.




Es todo. A continuación reproduzco un texto escrito sobre el asesinato ocurrido en la UDEA que ha sido tomado de: http://necrosiedad.blogspot.com/

6 DISPAROS

De camino por su facultad un un hombre y una mujer lo abordan, sus miradas amenazadoras lo llevan hacia un baño cercano, allí hablan por un rato, tratan de hacerle caer en cuenta de que su posición política es un error pero el no cede y expone firmemente sus argumentos.


Cuando no hay nadie alrededor se ponen más serios y comienzan a hablar de forma confusa cada vez mas amenazadores, el empieza a sudar con sus palabras y entiende al fin cual es su propósito. Se lagrimea un poco tratando de no perder la cabeza mientras ellos comienzan a usar ese tono de “Vamos no llores, sabias que esto iba a pasar”


Tratas de huir…


Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis disparos y ninguno en la cabeza, tus atacantes no son experimentados.

Para cuando la gente llega, ellos ya huyeron y tú aun sigues con vida, pero sin poder moverte, ¿Por qué no te ayudan?, ¿Por qué no hacen nada? los oyes hablar de ti, en lenguas que ya no comprendes, una masa de desconocidos, mirándote nada más


Y si yo fuera doctor, diría que estoy seguro de que fue cuando lo movieron tratando de salvarle la vida que la fuerza lo abandono por completo, así se acaba todo esto, sin gloria, sin ninguna victoria, solo tu, por el resto de lo que sigue.