lunes, 16 de marzo de 2009
viernes, 13 de marzo de 2009

De camino por su facultad un un hombre y una mujer lo abordan, sus miradas amenazadoras lo llevan hacia un baño cercano, allí hablan por un rato, tratan de hacerle caer en cuenta de que su posición política es un error pero el no cede y expone firmemente sus argumentos.
Cuando no hay nadie alrededor se ponen más serios y comienzan a hablar de forma confusa cada vez mas amenazadores, el empieza a sudar con sus palabras y entiende al fin cual es su propósito. Se lagrimea un poco tratando de no perder la cabeza mientras ellos comienzan a usar ese tono de “Vamos no llores, sabias que esto iba a pasar”
Tratas de huir…
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis disparos y ninguno en la cabeza, tus atacantes no son experimentados.
Para cuando la gente llega, ellos ya huyeron y tú aun sigues con vida, pero sin poder moverte, ¿Por qué no te ayudan?, ¿Por qué no hacen nada? los oyes hablar de ti, en lenguas que ya no comprendes, una masa de desconocidos, mirándote nada más
Y si yo fuera doctor, diría que estoy seguro de que fue cuando lo movieron tratando de salvarle la vida que la fuerza lo abandono por completo, así se acaba todo esto, sin gloria, sin ninguna victoria, solo tu, por el resto de lo que sigue.